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- Escrito por Marta Sánchez
A día de hoy, William Kentridge está reconocido como el mejor artista de Sudáfrica y es un referente para las nuevas generaciones de creadores, que descubren a través de su obra el poder del trazo sobre el papel. Esta escapa a cualquier definición o encasillamiento. Es arte contemporáneo y tradicional, es dibujo y es animación. Es protesta y poesía, provocación y pensamiento. Es escena teatral, danza, grabado y stop motion. En definitiva, está muy cerca de eso tan buscado y tan esquivo a la creación que se conoce como “arte total”.
“La mayoría de los niños dibujan. Lo que pasa es que mí se me olvidó parar”
William Kentridge en su estudio de Johannesburgo (2022). Foto: Marc Shoul para The Telegraph. En thetelegraph.co.uk
La obra de William Kentridge (Johannesburgo, Sudáfrica, 1955) escapa a cualquier definición o encasillamiento. Es arte contemporáneo y tradicional, es dibujo y es animación. Es protesta y poesía, provocación y pensamiento. Es escena teatral, danza, grabado y stop motion. En definitiva, está muy cerca de eso tan buscado y tan esquivo a la creación que se conoce como “arte total”. Pero la fusión de disciplinas en la obra de Kentridge no es producto de la indefinición, ni del mero proceso de prueba-error. Constituye una evolución constante a partir del dibujo, una pasión inherente al artista desde la infancia. Profundamente enraizada con el posicionamiento político de su familia y el suyo personal, su obra refleja los conflictos creados por el terrible apartheid en Sudáfrica y planta cara al capitalismo y el colonialismo. Y siempre, entrelazando la protesta con la espiritualidad, la poesía y la filosofía.
Desde una monocromía que reivindica como suya desde sus inicios, Kentridge despliega su poderoso trazo en dibujos, películas animadas, montajes teatrales con actores, actrices o títeres y escenografías, en busca de ese dinamismo que siempre echó de menos en el dibujo. Sus trabajos no esconden el error ni intentan disimularlo: al contrario, lo ponen en valor y lo hacen parte de la obra en forma de líneas a medio borrar y trazos repetidos hasta el infinito. A día de hoy, William Kentridge está reconocido como el mejor artista de Sudáfrica y es un referente para las nuevas generaciones de creadores, que descubren a través de su obra el poder del trazo sobre el papel.
‘Refugees (You Will Find No Other Seas)’ (2017). Foto: Debra Brehmer/Hyperallergic. En hyperallergic.com
Arte, activismo y familia. Primeros años
William Kentridge nace en Johanesburgo, Sudáfrica, en el seno de una familia de abogados y defensores de los derechos civiles de la población. Crece rodeado de arte: en su hogar, las paredes muestran reproducciones de obras de artistas de las vanguardias europeas, entre ellos Matisse y Cezanne. La vivienda recibe constantemente las visitas de personajes del mundo de la intelectualidad sudafricana, el activismo político y la cultura, en un ambiente donde ser artista se considera una opción perfectamente válida. El padre de William fue una figura muy activa en el escenario anti apartheid de la época, llegando a obtener reconocimiento internacional por su defensa de Nelson Mandela en los juicios de los años 50 y por representar al activista Steve Biko, fallecido en custodia policial en 1977. En palabras de Kentridge, en su casa era habitual un ambiente de “indignación y rabia en la mesa de la cena”; un hecho que, junto con el hallazgo casual de una caja llena de fotografías con imágenes de torturas policiales (que su padre custodiaba como pruebas judiciales), hace mella en el joven y configura en gran parte su futuro imaginario artístico.
Landscape without a crowd (1984). En mutualart.com
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Ya en su juventud, Kentridge entra en la universidad para cursar Política y Estudios Africanos. No pasa mucho tiempo hasta que decida cambiar su trayectoria para estudiar Bellas Artes, manteniendo aun así su fascinación por la historia y la política. En la facultad se enfrenta al uso del color y de la técnica del óleo sobre lienzo, dos disciplinas que le resultan ajenas y complicadas. En su lugar opta por dibujar al carboncillo en contra de la tendencia del momento, que lo consideraba obsoleto. En esa época entra en contacto con la técnica del grabado y recupera su pasión por el arte. En sus propias palabras: “me hizo pensar: vale, existe una forma de ser artista sin tener que emplear el color como punto de partida”. El espíritu inquieto de Kentridge, sin embargo, le impide entonces centrarse en su carrera como artista plástico y le empuja a viajar a París para formarse como actor. Sin embargo, en tan solo un año renuncia a esa vía: como comentaría más tarde, “no era mejor actuando que pintando”. La experiencia, sin embargo, deja en él un poso de fascinación por el ritmo de la escena, los personajes y el movimiento.
Hacia la mezcla de técnicas y soportes
‘The battle between yes and no' (1989). En moma.org
Kentridge regresa a Sudáfrica con la intención de trabajar en el ámbito del cine y la televisión, pero de nuevo sufrirá una decepción: encuentra la industria audiovisual “espantosa” y renuncia a formar parte de ella. Es una época que él mismo consideraría más adelante “un proceso de fallos tempranos”, y que le impulsa a volver a contactar con las artes plásticas. El proceso se convierte en un eje troncal en su trabajo y en su forma de pensar: la apreciación del error como aprendizaje y como parte de la obra final cobra relevancia, como señalan los dibujos en los que borra y repite sin renunciar a las líneas de prueba. Poco a poco, va siendo consciente de su tendencia a mezclar disciplinas: dibujo, películas y performance. Esta mezcla irá dando forma a su obra y le alejará de la especialización, lo que le permitirá no ser actor, dibujante ni director de cine, sino todo a un mismo tiempo. En esta intersección de disciplinas el artista se siente en su ambiente, permitiendo que cada una alimente a las demás y dé forma a nuevas vías de expresión plástica y escénica.
'Johannesbourg, Second Greatest City after Paris (1989). En Experimental Cinema.
El artista no abandona su pasión por el dibujo a carboncillo y continúa reflejando en su obra su completa oposición al apartheid que caracterizaba al régimen de gobierno de Sudáfrica durante los años 80. Sin embargo, las limitaciones de la técnica le resultan cada vez más complicadas de asumir; esto hace que mantenga su interés por la animación, campo en el que desarrollará una técnica propia para dar vida a sus dibujos. El método, que el propio Kentridge denominó como “animación del pobre” o “animación de la edad de piedra”, consistía en dibujar escenas o personajes sobre una hoja de papel, captarlas, borrarlas y volver a dibujar en el mismo soporte. Esto permite que las líneas borradas permanezcan en la cinta, añadiendo profundidad e intención a la obra. A través de la animación, el artista ve cómo se abre ante sí un nuevo campo de acción que le permite combinar sus intereses: historia, cine, dibujo y política. Su primera película completamente animada lleva por título ‘Johannesbourg, Second Greatest City after Paris’ (1989), una frase que anotó tras despertar de un sueño donde la escuchaba.
'Arc/Procession: Develop, Catch Up, Even Surpass' (1990). En tate.org.uk
De la animación al teatro: escenarios, películas y montajes
'Soho Eckstein' - Fotograma (1994). En proyector.info
Kentridge empieza a conectar con realizadores audiovisuales, compañías de teatro y músicos a lo largo de los siguientes años. La década de los noventa es fructífera en su obra, forjando colaboraciones con la directora de cine y televisión Catherine Meybourg o la Handspring Puppet Company, con quienes realiza 'Woyzeck on the Highveld' (1992). En el montaje, los grandes títeres son manejados por personas a quienes también se ve en escena, generando un impactante lenguaje visual muy relacionado con el trabajo del artista. Su prestigio y presencia internacional siguen creciendo; al mismo tiempo, mantiene su activismo político y su postura de denuncia frente a las violaciones de derechos humanos en su país. Esto no impide que su obra vaya adquiriendo matices más poéticos y filosóficos. En los trabajos de animación que crea a lo largo de estos años aparecen con frecuencia dos personajes que se volverán esenciales en su universo: Soho Eckstein, paradigma del capitalista, y Felix Teitelbaum, artista y soñador que el propio Kentridge reconoce como su alter ego.
'Woyzeck on the Highveld' (1992). En Brisbane Power House.
Los dos personajes cobrarán relevancia a nivel mundial cuando William Kentridge los muestra en dos películas (‘Soho Eckstein’ y ‘Felix in Exile’) durante la Documenta de Kassel, en 1997. Las obras reflejan los horrores del apartheid sudafricano, pero también implican una reflexión sobre la identidad del ser humano: quien es y quien aparenta ser. La muestra es un éxito y Kentridge pasa a ser representado por la Marian Goodman Gallery, con sedes en Nueva York, Londres y París. A partir de ese momento se convierte en el artista sudafricano con más proyección a nivel mundial, lo que no le impide seguir buscando nuevas vías de expresión artística. Kentridge comienza a trabajar en montajes escénicos, entre ellos óperas, entre los que destacan su versión de ‘La Flauta Mágica’ de Mozart (con la compañía La Monnaie) o ‘La Nariz’, obra satírica de Dmitri Shostakovich inspirada en un relato de Nikolai Gogol y puesta en escena para la Metropolitan Opera de Nueva York. Al mismo tiempo, su obra protagoniza exposiciones retrospectivas en el MoMA de Nueva York, el Jeu de Paume de París y el Museo Nacional de Arte Moderno de Tokio.
T'he Head & The Load' (2018). Presentación del montaje encargado por 14-18 NOW y realizado en la Sala de Turbinas de la Tate Modern de Londres.
A día de hoy, William Kentridge sigue viviendo y trabajando en Johanesburgo, donde en 2016 fundó un centro para apoyar a los artistas y creadores emergentes de Sudáfrica. Durante los años siguientes y hasta la actualidad, continúa investigando sobre nuevos soportes y profundizando en su interés por la política con obras como 'The Head & the Load', un ambicioso montaje multimedia en homenaje a los millones de porteadores y transportistas africanos que participaron en la Primera Guerra Mundial.
Exposiciones
“Basta y Sobra”. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid (2017)
El Museo Reina Sofía dedicó en 2017 una gran exposición a William Kentridge, centrada en la interacción entre el dibujo, la escultura, la animación y las artes escénicas que constituye el centro de su producción. La muestra permitió al público conocer el desarrollo de las propuestas del artista, desde los bocetos iniciales hasta las maquetas de los escenarios o las películas animadas que conforman su obra.
“Thick Time”. Louisiana Museum of Modern Art, EEUU (2017)
Esta muestra fue la primera gran retrospectiva sobre William Kentridge organizada en el Estado de Luisiana (EEUU). La selección de piezas (audiovisuales, grabaciones de performances, producciones de ópera y teatro, esculturas y dibujos) se realizó gracias a la colaboración del museo estadounidense con la Whitechapel Gallery de Londres, el Museum der Moderne Salzburg y la Whithworth Gallery de Manchester.
“William Kentridge. Why Should I Hesitate: Putting Drawings to Work”. Zeitz MOCAA, Cape Town, Sudáfrica (2019)
La muestra ‘Por qué debería dudar: poniendo a los dibujos a trabajar’ repasó el trabajo de Kentride a lo largo de 40 años. en una selección antológica. Organizada en torno al papel de la práctica en estudio, inherente al trabajo artístico, permitió al público admirar una amplia selección de dibujos a carboncillo, litografías, películas de animación realizadas con la técnica stop-frame, tapices, instalaciones y vídeos. En palabras del comisario, Azu Nwagbogu: “Nos pareció vital desempaquetar a Kentridge y revelar más sobre sus procesos, y sobre cómo sus formas tridimensionales cobran vida”.
“William Kentridge. More Sweetly Play the Dance”. Museo de Arte Contemporáneo de Luxemburgo (2021)
En 2021, el Museo de Arte Moderno de Luxemburgo dedicó una gran retrospectiva William Kentridge, en la que la selección de trabajos se centró en desvelar la continua meditación que realiza el artista en temas como la historia y la subjetividad, y su reflexión sobre la construcción del significado a través de la imagen, el lenguaje, el sonido y el tiempo. La exposición permitió descubrir y analizar su obra, a través de una acertada selección de dibujos, esculturas, obras sonoras y películas de animación.
“William Kentridge”. Royal Academy of Arts, Londres (2022)
La Royal Academy of Arts de Londres dedicó su gran exposición de otoño de 2022 a William Kentridge, Miembro Honorario de la institución. Hasta la fecha, ha sido la exposición más grande jamás organizada alrededor del artista en el Reino Unido. La muestra incluyó obras nunca vistas en el país con antelación, así como algunas piezas creadas específicamente para el evento. El público pudo admirar también tapices de 4 metros cuadrados, los árboles a carboncillo que se han convertido en piezas icónicas del artista y un espectacular audiovisual de tres pantallas, 'Notes Toward a Model Opera'.
“Weigh All Tears”. Hauser & Wirth, Hong Kong (2022)
En estrecha colaboración con la Goodman Gallery, la sede que la Galería Hauser & Wirth tiene en Hong Kong inauguró en 2022 la muestra “William Kentridge. Pesa todas las lágrimas”. La selección de trabajos recorrió todas las disciplinas abarcadas por el artista: animación, dibujo, puesta en escena, escultura, dibujo y grabado. Una muestra encaminada a analizar cómo Kentridge busca sentido al mundo a través de su arte, y cómo su trabajo ayuda a quien lo contempla a ser más consciente de lo que ve y lo que conoce.
Libros
“William Kentridge: 5 Themes”. VV.AA. Yale University Press. 2009
Nos encontramos ante un extraordinario volumen, creado en colaboración con el propio artista, que recorre los cinco temas principales de la obra William Kentridge: la relación entre Soho y Felix (dos personajes creados por el artista: un hombre de negocios y su alter ego aquejado de ansiedad), 'Ubu y la procesión' (inspirado por la obra teatral ‘Ubu Roi’ de Alfred Jarry, refleja los conflictos, la emoción y los vertiginosos cambios sociales en la Sudáfrica posterior al apartheid), el artista en el estudio (un análisis del trabajo de creación en soledad), 'La Flauta Mágica' (diseños de escenarios para la ópera de Mozart) y 'La Nariz' (producción inspirada por puesta en escena de la ópera de Shostakovich). El catálogo incluye un DVD con fragmentos de sus películas de animación, y un comentario que arroja nueva luz sobre la obra de Kentridge.
“Fortuna”. Rocío Lorente García, William Kentridge. RM Verlag, S.L. 2015
La obra multidisciplinar de William Kentridge se basa en los medios plásticos tradicionales (grabado, dibujo y animación stop-frame) para plantearse los cimientos de la representación visual en la actualidad. Este libro recoge la selección de trabajos de la exposición ‘William Kentridge. Fortuna’, y es un magnífico punto de partida desde el que descubrir su obra y la reflexión que la motiva. La muestra recorre los distintos caminos elegidos por el artista para crear su propio lenguaje; en él, el punto de vista subjetivo reflejado en los distintos trabajos se ve constantemente influenciado por la historia reciente de su país natal, Sudáfrica.
“William Kentridge. Basta y Sobra”. Editado por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 2017
El catálogo publicado por le MNCARS con motivo de la gran retrospectiva dedicada a su trabajo (fundamentalmente en su vertiente escénica) es un volumen imprescindible para los amantes del arte, y para cualquier persona que desee acercarse a la obra del artista. En línea con el planteamiento de la exposición, el texto señala que el trabajo escénico de Kentridge no puede ser entendido como un relato paralelo a su expresión plástica. Por el contrario, el artista hace confluir constantemente ambos mundos: su imaginario plástico impregna sus diseños para el escenario, creando un universo intrínsecamente personal que dota de nueva vida a los textos dramáticos y las puestas en escena.
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- Escrito por Marta Sánchez
Robert Longo es famoso por sus grandes dibujos a carboncillo y grafito, que reproducen al milímetro fotografías representativas de la sociedad y la historia contemporáneas. Pero su trabajo también incluye experimentación sobre todo tipo de soportes: desde la performance hasta el cine. Con potentes resonancias colectivas e individuales, la obra de Longo nunca se ha quedado estancada
Entre lo personal y lo social. El arte que nace del polvo
Foto: Erica Gannet. Robert Longo en su estudio de Manhattan (2914). En timeout.com.
El arte de Robert Longo, efectivamente, nace del polvo. Del polvo figurado de la historia, la cultura y la contracultura pasadas y actuales, pero también del polvo del carbón que utiliza para realizar sus espectaculares dibujos a gran escala. Con potentes resonancias colectivas e individuales, la obra de Longo nunca se ha quedado estancada: el artista se ha movido (y se mueve) con fluidez por los ámbitos del hiperrealismo fotográfico, la escultura, el relieve, la instalación, la performance y los audiovisuales. Poderosamente influenciado por los eventos históricos más devastadores de su tiempo, Longo comienza a crear bajo el shock de la masacre de la Universidad de Kent en Ohio (1970). Uno de sus compañeros de clase fue asesinado por las fuerzas del orden, e inmortalizado en una fotografía que ganaría el Premio Pulitzer de ese año. Desde entonces, la fotografía ha sido fundamental en su carrera: como obra propia o como base para realizar sus obras más celebradas.
Como artista, Longo se mueve en un mundo sobredimensionado, donde se juntan imágenes de la naturaleza más poderosa e incontrolable con escenas que hablan sobre la presencia humana en la Tierra, para bien o para mal. En la actualidad, Robert Longo es uno de los creadores más inquietos, celebrados e influyentes del panorama internacional, y una figura esencial para la dinamización de la escena artística forjada por los nuevos talentos emergentes.
(Todas las imágenes a continuación proceden de la página web del artista: www.robertlongo.com)
Sin título (Crown of Thorns). De la serie Monsters (2012)
Vocación y tragedia. La Masacre de la Universidad Estatal de Kent
Robert Longo nace en Brooklyn, Nueva York, en el año 1953. Durante su infancia y su juventud será testigo de grandes cambios sociales y culturales, así como de conflictos a nivel mundial y actos de enorme violencia. Desde Brooklyn su familia se traslada a Long Island, donde el joven artista vivirá sus primeros años. Su época de instituto finaliza en 1970, cuando se gradúa. Es precisamente ese año crucial cuando acontece la Masacre de la Universidad Estatal de Kent, Ohio: una protesta estudiantil contra la invasión de Camboya por parte de los EEUU termina con cuatro estudiantes asesinados y nueve heridos, por disparos de las fuerzas del orden. Uno de los cadáveres aparece en una foto que sería galardonada con el Premio Pulitzer en el año siguiente, 1971. Era el cuerpo de John Miller, de 21 años, que había sido compañero de clase de Robert Longo.
La fotografía ejerce un potente impacto sobre el joven, que a partir de ese momento empezará a utilizar las imágenes de los medios de comunicación como base de su propio trabajo. Es el germen de la que será una de las trayectorias artísticas más influyentes e incisivas de las décadas siguientes. Dos años después de su graduación, Longo recibe una beca para estudiar restauración en Florencia, Italia. Es allí donde comprende que su destino no es conservar arte, sino crearlo: emprende un viaje por Europa para visitar museos y colecciones. El contacto con la obra de los grandes maestros y las vanguardias europeas del siglo XX se revelará decisivo en su trabajo posterior.
Seven Seals for Missouri Breaks (1976)
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A su regreso a EEUU, Longo se gradúa en la Universidad Estatal de Buffalo en 1973. Durante esos años conoce a los cineastas Hollis Frampton y Paul Sharits, quienes le descubren la obra de Sergei Einsenstein. El cine del director ruso será una influencia constante en la obra del artista, que siempre mostrará interés por la realización y dirección de audiovisuales: desde vídeos musicales, hasta películas. También funda el espacio expositivo Hallwals, donde se darán cita artistas de la talla de John Baldessari, Richard Serra o Bruce Nauman. El espíritu inquieto del joven creador termina por ponerle en contacto con la artista Cindy Sherman: comenzará una amistad que durará hasta la actualidad, y se mudarán juntos a Nueva York en 1977. Allí, Longo trabajará como ayudante de artistas de referencia, entre ellos Dennis Oppenheim.
La ‘Pictures Generation’ y el fin del siglo XX
‘Now everybody (For R.W. Fassbinder). De la serie ‘Combines’ (1982-89)
Es un año crucial para Robert Longo: participa en la exposición colectiva ‘Pictures’, que dará visibilidad a un colectivo de artistas cuya obra se aleja del Minimalismo y el Conceptualismo que triunfaban entonces. Son creadores emergentes cuyo trabajo está inspirado en la realidad mediática; se centran en crear arte inspirado por las imágenes “reales”, alejándose de la abstracción y reflejando el impacto quee esta información visual ejerce sobre los colectivos. Sus referentes son la televisión, el cine, los periódicos y la publicidad. Longo será uno de los líderes de este colectivo, conocido como ‘Pictures Generation’: sus primeros trabajos abarcan un gran número de soportes, desde el relieve y la escultura hasta la performance y la fotografía.
En los años 80 su trabajo empieza a ser reconocido y consigue exponer su serie 'Combines' en la Galería Metro: un grupo de obras basadas en la experimentación estructural del cine de Einsenstein, y en conceptos como la fantasía, la razón y la intuición. Son años en los que Longo participa activamente en la contracultura neoyorquina, realizando performances y colaborando con bandas de música, fanzines y espectáculos teatrales.
Untitled (Spanish Blood/Lions Gate). De la serie Monsters (2005)
En 1990, Robert Longo se marcha a vivir a París. La complicada situación económica derivada de la administración Reagan y la primera Guerra del Golfo causa un fuerte desplome en el mercado del arte norteamericano, lo que motiva su desplazamiento. Durante esa década dirige su primera (y única hasta la fecha) película de ficción, ‘Johnny Mnemonic’ (1994-95). El filme no es bien recibido por la crítica y no es representativo de la calidad de la obra de Longo, quien el año siguiente crea su emblemática serie ‘Magellan’. Un total de 366 dibujos, realizados a razón de uno por cada día del año, con imágenes de todo tipo sobre el mundo y la sociedad. La serie está considerada una especie de vocabulario del imaginario del artista, una base para su producción posterior hasta la actualidad. El nuevo milenio impacta de nuevo al mundo (y a Robert Longo) con eventos inesperados y trágicos, como el ataque a las Torres Gemelas acaecido el 11 de septiembre de 2001 y la posterior Guerra de Irak.
El artista revive los momentos catárticos de su juventud y empieza una de sus series icónicas, que realizará entre 1999 y 2008. Se trata de 'The Essentials', donde por primera vez emplea el carboncillo como único medio para la representación. Para Longo, este material no solo sirve para dibujar: es también representativo de la sociedad en la que vivimos, efímera y contaminante. En sus propias palabras: “Yo hago arte a partir del polvo”. A esta serie le seguirá una de sus obras más celebradas, 'The Freud Cycle', una serie de grandes dibujos que reproducen fotografías tomadasdurante la ocupación nazi. en la consulta y el piso que Sigmund Freud tenía en Viena. Al mismo tiempo, realiza también otras series como 'Monsters' o 'Sickness of Reason': panoplias de impactantes imágenes de la naturaleza y de la intervención de ser humano en el planeta, a las que pone el nombre de “absolutos”.
Untitled (Ivy Mike), De la serie Sickness of Reason (2003)
El mundo, visto a través de un lenguaje propio: obras que hablan
Untitled (Refugees at Mediterranean Sea, Sub-Saharan Migrants). De la serie The Destroyer Cycle (2018)
El trabajo de Robert Longo se articula siempre a través de series. Sus obras no funcionan en solitario, o por lo menos no de la misma manera en la que lo hacen en grupo. Las series generan entornos y hablan directamente a la psique del espectador: tanto por su gran tamaño y su sobrecogedora cualidad “real”, como por las imágenes que reflejan. Es la manera que el artista tiene de crear su propio lenguaje, un léxico que le permite intentar entender el complejo mundo en el que vivimos. A esta intención se deben series como 'The Mysteries' (2009-2014), un ciclo que se centra en la luz y el movimiento, y que refleja imágenes relacionadas con arquetipos y mitos, tanto modernos como antiguos.
Inmediatamente después, Longo emprende otra serie llamada 'The Destroyer Cycle': de nuevo, su obra filtra las imágenes que los medios de comunicación norteamericanos ofrecen a la sociedad de consumo y las transforma en grandes iconos de carbón sobre papel. El artista recupera en esta serie sus primeros leit motivs, relacionados con las tragedias y los levantamientos sociales: son imágenes de destrucción, protesta, agresión y demostraciones de poder, íntimamente relacionadas con acontecimientos como el movimiento Black Lives Matter or el tiroteo en la redacción de la revista Charlie Hebdo en París.
Untltled (X-Ray of Bathseeba at her Bath, after Rembrandt). De la serie Hungry Ghosts (2015-16)
En los años posteriores, Longo continúa desarrollando su trabajo en la misma dirección. Sus enormes obras a carbón sobre papel apuntan directamente al corazón de la sociedad, y a la relación que los seres humanos mantenemos con nuestro planeta. Por otra parte, su obra sigue recibiendo la influencia de los maestros antiguos y contemporáneos, a quienes rinde homenaje en series como la dedicada al 'Guernica' de Picasso (2014) o la famosa 'Hungry Ghosts' (2015-16). Esta reproduce imágenes tomadas con rayos X de célebres pinturas realizadas por artistas de referencia, como Vincent Van Gogh, Rembrandt o Francis Bacon. A día de hoy, la trayectoria artística de Robert longo no deja de crecer y evolucionar, a través del punto de vista único de un creador para el que el polvo del carbón es materia prima para el arte y la lucha social.
Exposiciones
“Men in the Cities”. Galería Hans Mayer, Dusseldorf (2009)
Las pinturas en blanco y negro de Robert Longo alcanzan límites insospechados en la reproducción de imágenes. Su esencia hiperrealista entra en constante conflicto con la experiencia conceptual que desarrollan, siempre presente en su trabajo. En el año 2009, la Galería Hans Mayer de Dusseldorf, Alemania, expuso su serie ‘Men in the Cities’ acompañada por las fotografías en las que se basó para crear las obras: un diálogo esencial para comprender el proceso creativo de Longo y sus resultados.
“God Machines”. Galería Thadeus Ropac, París (2011))
En esta ocasión, el artista utilizó sus obras a carboncillo para crear una monumental instalación dedicada a las tres religiones monoteístas más importantes del mundo: el catolicismo, el islam y el judaísmo. En la muestra de la galería parisina, las piezas cubrieron las paredes de suelo a techo con dibujos representando imágenes de la Meca de Arabia Saudí, San Pedro del Vaticano y el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén.
“Proof”. BrooklYn Museum, Nueva York (2017)
La exposición “Proof” (“Prueba”) organizada en el museo neoyorquino permitió a Robert Longo hacer un homenaje a dos cronistas imprescindibles de sus tiempos y figuras de referencia para el propio artista. A través de la obra de Francisco de Goya y Sergei Eisenstein, Longo proporcionó al público una investigación y una reflexión acerca de la energía, la creatividad y la empatía con las que ambos consiguieron re-imaginar sus propias realidades. En el vídeo, el artista habla sobre su proceso y sus motivaciones personales.
“The destroyer cycle”. Metro Pictures, Nueva York (2017)
La emblemática y actualmente desaparecida galería neoyorquina Metro Pictures dedicó una muestra a la serie “The Destroyer Cycle”, en la que Robert Longo observa algunos acontecimientos mundiales a través de la lente de los medios de comunicación norteamericano. La muestra estuvo formada por doce dibujos a carboncillo a gran escala, en la línea del trabajo del artista durante los últimos años. La implicación política y social de las obras, una vez más, queda patente en esta serie formada por demoledoras visualizaciones del ejercicio del poder, la protesta, la desesperación, la futilidad y la agresión. En definitiva, un certero retrato de nuestros tiempos.
“Everything Falls Apart”. Captain Petzel, Berlin (2018)
Además del nombre de esta exposición, “Everything Falls Apart” (Todo se derrumba) es también el título de una canción de la banda Hüsker Dü, publicada en 1982. La muestra reunió siete grandes obras a carboncillo creadas durante los años previos por Robert Longo, así como un díptico escultórico, un audiovisual y una intervención arquitectónica en la fachada del edificio donde se ubica la galería. Un ejemplo más de la variedad de soportes y conceptos creativos del artista, que convierten a su trabajo en uno de los más inquietos y versátiles de las últimas décadas.
“Lazarus Manifold”. Galería Pace, Nueva York (2021)
Esta exposición reunió dos relevantes trabajo creados por Robert Longo en los últimos tiempos: 'Untitled (American Sinscape)', una suite de cinco grandes dibujos a carboncillo, y 'Untitled (A Column of Time: One Year of The New York Times, March 2020–March 2021)', una gran escultura realizada en bronce fundido. Los dibujos muestran los delitos y crímenes sobre los que se construyó el concepto de los EEUU, al tiempo que sirven como recordatorio de las diversas crisis permanentes que atraviesa este país. La escultura, por su parte, representa la pila de periódicos que el propio artista coleccionó día tras día durante la pandemia: un homenaje al año 2020, trágico, bizarro y disruptivo.
Libros
“Robert Longo: Men in the Cities, 1979-1982”. Robert Longo y Richard Price. Ed. Harry N. Abrahams, 1986
La serie ‘Men in the cities’ supuso el reconocimiento a nivel internacional de la obra de Robert Longo. Está compuesta por una serie de dibujos realizados en base a fotografías, una práctica común en el trabajo de la artista. Las instantáneas fueron tomadas por el propio Longo, quien retrató a sus amigos inclinándose hacia detrás y cayendo hacia delante. A continuación, agrandó considerablemente las imágenes y las dibujó a carboncillo, exagerando las posturas y logrando un impacto visual demoledor. Una serie que, sin duda, retrata de forma acertada la alienación del individuo como parte de una sociedad compleja. El libro recoge los dibujos de Longo y los acompaña de una entrevista realizada al artista por Richard Price.
"Robert Longo: The Freud Drawings”. Editorial Kerber Verlag, 2003
Este libro recoge los magníficos dibujos en carboncillo y grafito realizados por el artista, basados en parte en las fotografías tomadas en la residencia y la consulta vienesas de Sigmund Freud. Las imágenes, tan célebres como desasosegantes, fueron realizadas en 1938 por Edmund Engelman, junto antes de que Freud se marchara a Londres. Los dibujos de Longo muestran un poderoso contraste de blancos y negros y unas superficies distorsionadas, que reflejan la importancia histórica del médico neurólogo austriaco. En ellos se perciben las magníficas tradiciones arquitectónicas e intelectuales que jalonaban la ciudad de Viena, en los años previos al advenimiento del nazismo. Los dibujos representan vistas exteriores e interiores del número 19 de la Bergstrasse vienesa, así como una serie de antigüedades y objetos propiedad del propio Freud. Entre ellos, destaca un gran dibujo de 2,5 x 1,5 metros que reproduce la imagen de las puertas principales del inmueble, con el número de la casa y una turbia esvástica. El libro es un fantástico compendio de la serie: el documento ideal para dejarse deslumbrar e inquietar por unas imágenes devastadoras, revisitadas por el ojo y la mano del artista.
“Robert Longo: Charcoal”. Hal Foster, Kate Fowle y Thomas Kellein. Editorial Hatje Cantz. 2012
Muchos expertos en arte contemporáneo consideran que los carboncillos a gran escala de Robert Longo representan la mezcla de belleza y horror que caracterizan a la época actual. Son imágenes que contrastan la inocencia de los más pequeños y la grandiosidad de la Tierra y los planetas, con imágenes terribles y devastadoras: explosiones atómicas, cazas de guerra, revólveres… Este volumen de gran formato, realizado en colaboración con el artista, realiza un recorrido por su trabajo de la primera década del siglo XXI: un libro-joya magníficamente editado, impreso en papel natural y cuidadosamente encuadernado.
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El arte de Yoshitomo Nara, probablemente el artista japonés más cotizado en la actualidad, no es de consumo rápido. Es un arte que requiere un tiempo para establecer el diálogo que su creador nos propone. Es probablemente el artista japonés más célebre y cotizado del momento. En 2019, la casa Sotheby’s vendió en Hong Kong su obra ‘Knife Behind Back’ (2000) por una cifra récord
Un reflejo del interior del alma
Foto: Yoshitomo Nara. Foto: Ryochi Kawajiri en artnews.com.
“El artista confronta la verdadera esencia de las personas y las cosas […], y como resultado crea obras que funcionan como espejos que devuelven el reflejo de su propio corazón a los espectadores”. Esta poética descripción es la mejor forma de aproximarse por primera vez a la obra de Yoshitomo Nara (Hirosaki, Japón, 1959), probablemente el artista japonés más célebre y cotizado del momento. En 2019, la casa Sotheby’s vendió en Hong Kong su obra ‘Knife Behind Back’ (2000) por una cifra récord en el país: 25 millones de dólares. Pero lejos de ser el “fenómeno comercial” que criticaron algunos ámbitos, el arte de Nara rebosa de sentimiento, trabajo y espiritualidad. Su comprensión y asimilación de las tendencias de los tiempos, junto con una inteligente gestión de las influencias recibidas a lo largo de su vida y de las tradiciones de distintas culturas, han dado lugar a un cuerpo de obra coherente y poderoso que apunta directamente al alma de quien lo contempla. Porque precisamente, la contemplación es una parte esencial del propósito artístico de Nara: sus obras no son de consumo rápido, sino que requieren un tiempo para establecer el diálogo que el artista nos propone. Conceptos como el aislamiento o la soledad, la introspección de la infancia, la rebeldía y la ironía atraviesan su trabajo; son conceptos que Nara solo puede expresar a través de la imagen. Tal y como él mismo dice: “Si lo puedo explicar con palabras, no creo en la necesidad de transformarlo en pintura”.
Momento de la subasta de la obra ‘Knife Behind Back’ en Hong Kong. Foto: Sotheby’s Press Office HK. En cobosocial.com
Infancia y adolescencia: la soledad y la música
‘Wonderful House Nº 5' (1984). © Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
Yoshitomo Nara nace en 1959 la ciudad de Hirosaki, perteneciente a la prefectura de Aomori (Japón). Es el más pequeño de tres hermanos, pero son diez años los que le separan de ellos. Su infancia es más parecida a la de un hijo único de padres trabajadores, lo que hace que pase muchas horas en soledad. Como él mismo ha revelado en alguna ocasión, busca y encuentra el confort en la compañía de los animales, con quienes siente que puede comunicarse sin palabras. Esta necesidad de comunicar en el silencio algo que mantendrá durante toda su carrera artística, y que da a su obra una cualidad distintiva. Los cómics, los libros ilustrados y la animación serán su segundo refugio: la cultura popular norteamericana y japonesa, esta última en forma de anime, forjarán parte de su identidad como artista y como persona.
‘Mother’ (1987). © Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
La música será el tercer elemento que moldee la personalidad del joven creador, atraído desde su adolescencia por el entorno del punk rock; las carátulas de los discos serán algunas de sus primeras referencias artísticas. “Donde yo crecí no había museos, así que mi primer contacto con el arte fue a través de las portadas de los discos”. Durante sus años de infancia y adolescencia dibuja y esculpe figuras en arcilla de forma constante; si bien su intención era estudiar literatura, siguiendo el consejo de un amigo decide matricularse en la Universidad de Bellas Artes y Música de la Prefectura de Aichi. En 1985 se gradúa en Bellas Artes, y dos años después obtiene la titulación de Máster.
De Japón a Alemania. Arte que nace del aislamiento
En 1988, Nara decide marcharse de su Japón natal y buscar fortuna en Alemania. Recala en la Academia Estatal de Arte de Dusseldorf, donde pasa seis años como pupilo del pintor alemán A. R. Penck. Durante esos años se dedica a dar clases de arte para sobrevivir, pero el entonces el joven artista aún ve difícil poder vivir de sus creaciones. Al mismo tiempo, en Alemania experimenta un regreso a la soledad y la introspección de su infancia: la barrera del idioma, el clima frío y lluvioso y la ausencia de sol le recuerdan a su tierra natal, y vuelve a recogerse dentro de su propio yo. “Literalmente, allí estaba solo. Me recordaba a mi solitaria infancia. Sentía el frío y la oscuridad de la ciudad, como en mi tierra natal, y la atmósfera reforzó mi tendencia a separarme del mundo exterior”, recordaría años después.
'People on the cloud' (1989). En liveauctioneers.com
Al mismo tiempo, el artista desarrolla un interés pronunciado por el Neo-Expresionismo alemán y empieza a adoptar algunas características de esta escuela, como las poderosas líneas de recorte y los intensos colores. Son elementos que se pueden ver en las obras que realiza durante esos años, como ‘People on the cloud’ (1989). Lejos de añorar Japón, Nara decide permanecer en Alemania. En 1993 se muda a Colonia y monta su propio estudio: entonces ya ha decidido que quiere vivir de su arte, tal y como les recomienda que hagan a sus alumnos. La sensación de aislamiento que le acompaña continúa reforzándose, pero en lugar de luchar contra ella la utiliza para evolucionar. El año de su llegada a Colonia recibe el encargo de dibujar un cartel publicitario para la película infantil sueca 'Lotta se va de casa', basada en un libro de Astrid Lingren: por primera vez, logra mostrar su arte al gran público.
Un estudio en Tokio: el movimiento Superflat
‘Hundehütte für 5 Hunde’ (1991) .© Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
Yoshitomo Nara sigue intentando vivir de su arte, y poco a poco va logrando objetivos. A finales de los 90 realiza varias colaboraciones con figuras de la literatura y la música; durante ese periodo regresa puntualmente a Los Ángeles, para trabajar como profesor invitado en la Universidad de California. Por fin, en el año 2000 vuelve definitivamente a Japón y decide dar un impulso a su carrera como pintor, alquilando un gran estudio de dos plantas en Tokio que también utiliza como vivienda. Al año siguiente, el artista Takeshi Murakami dará nombre al movimiento artístico que empezaba a despuntar en el país: Superflat. Nombres como el propio Murakami, Chiho Aoshima y Yoshitomo Nara comienzan a resonar a nivel mundial, como líderes de una escuela artística inspirada en la tradición japonesa y el consumismo desaforado (que lo emparenta con el Pop Art americano).
‘El nadador’ (1991). © Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
El nombre Superflat, súper plano, hace referencia a la estética clásica del manga y el anime: sus grandes planos de color, líneas de recorte y rostros de grandes ojos y expresiones marcadas dan forma a una escuela que tendrá una enorme influencia en el resto del mundo, y dentro de la cual Nara no tardará en destacar. El artista empieza a inspirarse en las máscaras del teatro tradicional japonés y en los grabados ukiyo-e del período Edo. Su obra, además, adquiere una interesante cualidad pictórica que la distancia del resto de los artistas del movimiento, manteniendo las líneas dibujadas a mano y las superposiciones de color características de toda su trayectoria.
‘Rockandroll will never die’ (2001). © Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
Después de Fukushima: una nueva visión del arte
El año 2011 supone un punto de inflexión para Yoshitomo Nara. El motivo es un acontecimiento trágico en forma de catástrofe natural: el terremoto y el tsunami de Fukushima, que afectaron de manera particularmente intensa a la prefectura de Aomori, donde el artista pasó su infancia y adolescencia. El impacto del suceso en la persona y la obra de Nara es demoledor. El artista empieza a plantearse el arte como algo sin sentido y sin eficacia real. “Después de todo, nadie necesita arte en una situación extrema”, comentaría en su momento. Durante los meses posteriores, la recuperación paulatina de la zona y el esfuerzo de sus habitantes para recuperar sus vidas cambian de nuevo su punto de vista; las distintas visitas que realiza a la zona afectada y la decisión de realizar una residencia en la zona son claves para su recuperación del impulso creativo. En 2013, el padre de Yoshitomo Nara fallece; junto con su nueva visión del hecho artístico, este acontecimiento hace que se plantee una nueva forma de crear. Recupera la “conversación consigo mismo” que inspiró sus primeros trabajos y empieza a plantearse el arte como un proceso, más que como un fin. Sus pinturas ganan en profundidad, forjándose a través de capas y de significados. Es el caso de obras como ‘Midnight Surprise’ (2017), que ha sido comparada con los lienzos de Mark Rothko por su técnica y su esencia espiritual.
‘Midnight Surprise’ (2017). © Yoshitomo Nara. En yoshitomonara.org
A partir de 2014, Nara comienza a investigar sus raíces y el pasado familiar. Viaja por Japón buscando su herencia y toma fotografías para documentar sus trayectos. Localiza “tierras de nadie” que despiertan su atracción, como las minas de Sakhalin (antiguamente parte de Japón y actualmente perteneciente a Rusia), donde trabajó su abuelo. “Me interesan muchísimo los lugares que no son ni una cosa, ni otra. Que se encuentran entre ambas”, comentará después al respecto. Además de realizar grandes esculturas, instalaciones, pinturas e ilustraciones, el artista se embarca también en proyectos expositivos; en 2017 organiza una exposición para reivindicar la figura del ilustrador Takeshi Motai, cuyo arte ejerce una poderosa influencia en su propia obra. Actualmente, Yoshitomo Nara vive y trabaja a caballo entre sus estudios de Japón y Alemania, donde continúa desarrollando un camino artístico y espiritual alejado de las demandas del mercado. Siempre, acompañado de música como la de Neil Young, que encuentra “llena de espiritualidad y fuerza”. Como su arte.
Exposiciones
'Yoshitomo Nara: Nobody’s Fool'. Asia Society Museum, Nueva York (2010-11)
La primera gran retrospectiva de Nara en la ciudad de Nueva York tuvo lugar entre los años 2010 y 2011. A cargo del Asia Society Museum, permitió a los visitantes descubrir la obra de un artista que ya por entonces destacaba entre los de su generación. La muestra reunió más de un centenar de obra, seleccionadas entre las realizadas a principios de los años 80 y las últimas de su producción.
Yoshitomo Nara. 'Greetings from a place in my heart' Dairy Art Centre, Londres (2014)
En 2014, la obra de Yoshitomo Nara desembarcó en la ciudad de Londres a través de la gran exposición en solitario “Saludos desde un lugar de mi corazón”. Fue la muestra más ambiciosa y exhaustiva sobre la obra del artista, programada hasta la fecha en el Reino Unido. El público pudo realizar un recorrido entre las piezas más icónicas de Nara y sus obras menos conocidas, además de entrar en contacto con sus últimos trabajos. En el vídeo, la escritora e historiadora de arte Aindrea Emelife presenta y analiza la exposición.
'Life Is Only One!: Yoshitomo Nara'. Hong Kong Jockey Club (2015
La primera gran exposición en solitario de Yoshitomo Nara en Hong Kong toma el nombre de una de sus obras, ‘Life is only one!’ Una declaración de intenciones por parte del artista, que a través de la selección de obras invitaba a los visitantes a comenzar un diálogo con su obra y su propio universo. La exposición incluyó pinturas, bocetos, fotografías, esculturas e instalaciones multimedia, trazando un recorrido amplio y exhaustivo por la obra reciente de Nara.
'Yoshitomo Nara // Retrospective Highlights'. Los Angeles County Museum of Art LACMA (2021-22)
Esta exposición es, hasta la fecha, la más ambiciosa muestra en solitario de la obra de Yoshitomo Nara. Organizada por el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA), tiene vocación viajera: una vez finalizada, las obras del artista se podrán admirar en el Yuz Museum de Shangai, el Museo Guggenheim de Bilbao y el Kunsthal Rotterdam de Ámsterdam. Compuesta por 100 pinturas, esculturas e instalaciones, además de 700 trabajos sobre papel, la exposición es la ocasión perfecta para adentrarse en el mundo del artista y descubrir los nuevos caminos que abre dentro de la figuración actual.
Libros
‘Yoshitomo Nara’. Yeewan Koon, Yoshitomo Nara. Phaidon Press Limited, 2020
La obra de Nara es objeto de un necesario análisis en este magnífico volumen, donde se realiza un recorrido de toda la obra de Nara desde sus inicios hasta sus últimos trabajos. Los textos corren a cargo del historiador de arte Yeewan Koon, acompañados de escritos de la mano del propio Nara y fotografías personales del artista. Es el tratado más exhaustivo sobre su trabajo de los últimos diez años: una publicación presentada en orden cronológico, imprescindible para descubrir y comprender la obra del artista.
‘The Lonesome Puppy’. Yoshitomo Nara. Ed. Chronicle Books, 2008.
Yoshitomo Nara no considera los libros ilustrados infantiles como meros vehículos de entretenimiento para los más pequeños. Su libro ‘The Lonesome Puppy’ (‘El perrito que quería hacer amigos’, en la edición en español) es, por el contrario, una obra de arte a través de la cual el artista trabaja en la forma de gestionar las emociones más difíciles de controlar: la tristeza, la alegría, el sentimiento de pertenencias… Emociones que, por otra parte, están siempre presente en sus obras. El libro combina relato e ilustraciones, ambos obra de Nara, quien declaró que su intención era también crear un libro ilustrado similar a los que le confortaron a él en su infancia. Una obra deliciosa, perfecta para iluminar los momentos de lectura de los niños y para devolver a los adultos una mirada infantil con la que contemplar el mundo.
- Yoshitomo nara: Biografía, Obras y Exposiciones - - Alejandra de Argos -
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- Escrito por Marta Sánchez
Jenny Saville, la artista mujer viva más cotizada de la actualidad, reivindica el poder del cuerpo femenino no normativo y su belleza escultórica, así como el uso del realismo figurativo y de las técnicas tradicionales como parte de una nueva modernidad.
La artista de la corporalidad
Foto: Cortesía de la artista para la Galería Gagosian. En gagosian.com
En 2018, una obra pintada en 1992 por la entonces joven artista británica Jenny Saville saltó a los titulares de los periódicos. El lienzo, un desnudo femenino monumental titulado ‘Propped’, se vendió en Sotheby’s por 12,4 millones de dólares. La venta convirtió a Jenny Saville en la artista mujer viva más cotizada de la actualidad, título que conserva hasta la fecha. Curiosamente, el lienzo fue pintado cuando Saville comenzaba su trayectoria como pintora; a diferencia de otros artistas consagrados, que tuvieron que luchar durante años (o incluso décadas) para ser reconocidos, su talento fue descubierto muy pronto. Eso le permitió trabajar con intensidad durante años y crear un cuerpo de obra de dimensiones colosales, tanto por el tamaño de sus lienzos como por su espectacular calidad. Su nombre empezó a destacar como parte de los Young British Artists, el célebre colectivo de artistas británicos emergentes que despuntó en los años 90 del siglo XX. Sin embargo, ella siempre se desmarcó de esta definición: la razón, su interés por la pintura figurativa frente a la abstracción o el arte multidisciplinar practicados por sus coetáneos. En sus lienzos, la artista superpone capas de óleo, carbón, pastel y otros materiales, al tiempo que amontona cuerpos y rostros que se fusionan en transparencias orgánicas. Su técnica provoca una combinación de abstracción y realismo llena de potencia y de sensualidad, y que al mismo tiempo genera una sensación inquietante y perturbadora. Inspirada por maestros como Rembrandt, Rubens o Bacon, Jenny Saville reivindica el poder del cuerpo femenino no normativo y su belleza escultórica, así como el uso del realismo figurativo y de las técnicas tradicionales como parte de una nueva modernidad.
‘Propped’ (1992). En sothebys.com
De Cambridge a Glasgow. La influencia de los Maestros
Jenny Saville nace en Cambridge, Inglaterra, en 1970. Su infancia fue convencional y tranquila, si bien su familia se mudó en varias ocasiones debido al trabajo de su padre, administrador escolar. Esto hizo que la pequeña estudiara en distintos colegios hasta finalizar la educación secundaria. Aunque sus padres siempre fomentaron su independencia y sus inquietudes artísticas, en realidad fue su tío Paul Saville, artista, historiador de arte y primer Presidente del Departamento de Artes Liberales del Clare College, quien despertó en ella la pasión por el arte. Durante su infancia y su adolescencia le acompaña a visitar los museos británicos y viaja con ella a Holanda y a Italia, donde la futura artista queda deslumbrada por los Grandes Maestros y conoce también a los artistas de vanguardia. Es precisamente Paul Saville quien anima a Jenny a matricularse en el Glasgow School of Art a finales de los años 80.
'Strategy' (1994). En historia-arte.com.
La formación y la estancia en la reputada escuela influyen poderosamente en la joven artista, quien ya por entonces empieza a desarrollar un estilo muy personal y una técnica que destila maestría. Tal y como comentaría en su momento: “Cada uno de los días que subes esas escaleras te conducen a convertirte en artista”. Para pagarse la estancia en Glasgow, y al no contar con ninguna beca o ingresos propios, Saville empieza a trabajar como camarera. Durante su etapa de formación obtiene una beca de seis meses de duración para estudiar en la Universidad de Cincinnati, EEUU: la estancia no solo le ayuda a evolucionar en estilo y en técnica, sino que le permite abrir sus ojos a otras realidades. En entrevistas posteriores, la artista recuerda su asombro ante la presencia de “grandes mujeres y grandes cuerpos blancos en shorts y camisetas”. Poco después, estas escenas empezarán a formar parte de su imaginario, desbordando los límites de sus lienzos con una cualidad escultural única y poderosa.
El éxito en la juventud: la National Portrait Gallery y Saatchi
El último año lectivo de Jenny Saville en Glasgow es también el de sus primeros éxitos. La intensidad, la calidad y la originalidad de su trabajo no pasan inadvertidas a la crítica y el público: en dos ocasiones, la National Portrait Gallery escoge sus cuadros para incluirlos en sus exposiciones. En 1992, la artista participa en la exposición final de los graduados del curso; como si de un momento premonitorio se tratase, prácticamente toda su producción se vende. Y lo más importante: uno de los cuadros se publica en la portada de la revista Times Saturday Review. Es precisamente esta portada la que llama la atención del poderoso coleccionista y ejecutivo Charles Saatchi, quien ofrece a Jenny Saville la oportunidad de subvencionar su trabajo durante 18 meses para comprar y exponer después todos los cuadros realizados por ella. Serán los últimos días de precariedad para la artista, cuya propensión a pintar lienzos enormes le suponía una fuerte inversión en tiempo y material. Saville acepta la oferta: a partir de ese momento, solo se dedicará a pintar.
'Stare' (2005). En thebroad.org
En 1994, Jenny Saville participa en la exposición colectiva Young British Artists III; en 1997 es invitada a mostrar su obra en la muestra Sensation, celebrada en la Royal Academy de Londres. Con tan solo 27 años empieza a ser uno de los nombres más relevantes de la escena artística británica, junto con figuras como Damien Hirst o Tracey Emin. Sin embargo, ella nunca se considerará parte de los YBA: su trabajo, realizado sobre lienzo, con técnicas pictóricas tradicionales y de tipo esencialmente figurativo, difiere radicalmene de las trayectorias de sus compatriotas. Esto no le impide alcanzar el mismo grado de reconocimiento, tanto por parte de la crítica como por el público. Sin embargo, su trabajo no está exento de polémica; y es algo que acompañara a Saville durante toda su trayectoria. Cuando la exposición Sensation viaja al Brooklyn Museum de Nueva York, sus desnudos monumentales y transgresores levantan una intensa controversia. No será la única: a principios del siglo XXI, la potencia de su estilo hará que la banda de rock galesa Manic Street Preachers elija su obra Stare (2005) para la carátula de uno de sus álbumes, Journal for Plague Lovers. La polémica vuelve a estallar: los distribuidores musicales del Reino Unido la califican como “inapropiada”, y la sustituyen por un plano de color.
De Londres a Palermo: capas de civilización y niveles de pintura
'Olympia' (2013-14). En Arthur.io.
Jenny Saville se instala en Londres y establece allí su estudio. Sin embargo, la mayor parte de sus exposiciones las realiza en Nueva York, donde comienza una colaboración con la Galería Gagosian que mantiene en la actualidad. La artista sigue investigando sobre las posibilidades pictóricas del cuerpo humano, haciendo hincapié en cuestiones como el físico no normativo, el género fluido y la transformación. No es algo nuevo: durante la época en la que fue becada para estudiar en EEUU, consiguió trabajar junto con un cirujano plástico que le permitió acceder a su trabajo y a sus pacientes. La cirugía estética se convirtió en una de sus obsesiones, dando lugar a obras como Cindy (1993). En los años siguientes, Saville prosigue su investigación pictórica sobre estas bases y empieza a añadir capas a sus lienzos, generando un intercambio de información entre cuerpos y figuras que trasciende el figurativismo para adentrarse en el campo de la abstracción.
'In the realm of the mothers I' (2014). En reddit.com.
En 2003 y durante un viaje por Europa, la artista descubre la ciudad italiana de Palermo y cae rendida a su belleza, su personalidad y su historia. Decide mudarse a ella de forma permanente: adquiere un apartamento en un deteriorado palazzo del siglo XVIII, que utilizará como vivienda y como estudio. Este momento vital coincide con la exploración sobre la superposición de capas que realiza en sus obras: al igual que los cuerpos de sus lienzos, en Palermo se acumulan civilizaciones a lo largo de los siglos, generando sociedades y entornos únicos y distintos. La artista permanecerá en Sicilia hasta el año 2014; entonces regresa a Inglaterra y se muda a Oxford, donde vive y trabaja en la actualidad.
‘Aleppo’ (2017-18). Foto: Lucy Dawkins. En gagosian.com.
Durante los años siguientes, Jenny Saville vive una nueva experiencia: la maternidad. En esa época ella y su pareja tienen dos hijos, que ejercen una intensa influencia en el trabajo de la artista. Su punto de vista resulta revelador: “Cuando estaba embarazada de mi hijo, me encontraba trabajando en 'Stare Head'. Me resultaba increíblemente profundo estar creando carne dentro de mi cuerpo, al tiempo que intentaba hacer lo mismo sobre el lienzo”. La presencia de sus hijos resultará también crucial en su trabajo: la artista se inspira en la libertad creativa de los pequeños para llevarla a su dinámica, abriendo para sí misma la posibilidad de escoger distintos temas, técnicas y formatos en sus obras. En los años posteriores Jenny Saville sigue pintando cuerpos desnudos, pero expande su interés a temáticas como la maternidad, la historia y los mitos. Son años en los que descubre las posibilidades del carboncillo y el pastel, que le permiten crear nuevas transparencias y superposiciones. Sus obras pierden parte de su cualidad escultural para dar vida a nuevas imágenes y nuevas realidades, fluidas e interconectadas.
Virtual (2020). © Jenny Saville Courtesy Gagosian. En escapekarma.com
En los últimos tiempos, Jenny Saville ha continuado con su investigación sobre la representación pictórica del cuerpo y el rostro humano, sin abandonar preocupaciones muy presentes en su obra como son la cuestión de género, la estética no normativa y la lucha feminista. Su pasión por la obra de los grandes maestros se revela en obras inspiradas en sus lienzos y sus esculturas. Esta pasión ha hecho que algunas instituciones internacionales solicitaran su colaboración para comisariar importantes exposiciones, añadiendo al mismo tiempo algunas de sus obras en diálogo con los clásicos. En 2015, sus dibujos formaron parte de la exposición De Tiziano a Canaletto: Dibujando en Venecia, organizada por el Ashmolean Museum de la Universidad de Oxford. También ejerció como comisaria de una de las salas de la muestra Rubens y su Legado: de Van Dick a Cézanne, un evento de enorme relevancia celebrado por la Royal Academy de Londres. En esta exposición sus obras coexistieron con las de los antiguos maestros, pero también con las de otros artistas contemporáneos muy relacionados con su trayectoria, como Willem de Kooning o Francis Bacon.
Exposiciones
“Jenny Saville. Elpis”. Galería Gagosian, Nueva York (2020)
La Galería Gagosian, representante de la artista, ha realizado distintas muestras en solitario con sus obras. En el caso de Elpis, la exposición reunió varios retratos monumentales cuya impactante presencia genera reacciones de atracción, rechazo, miedo y deslumbramiento. Titulada con el nombre de la personificación de la esperanza en la antigua Grecia (aquella que se quedó en el mundo para ayudar al ser humano, después de que Pandora abriera la caja de los males), las pinturas que se eligieron para darle vida se enraízan en realidades tangibles, al tiempo que alcanza dimensiones míticas y espirituales.
“Jenny Saville”. Museo del Novecento, Florencia (2021)
En el año 2021, el museo florentino inauguró una muestra con obras de distintas épocas de la artista. La muestra se centró en generar un diálogo entre Jenny Saville y el arte del Renacimiento Italiano, en especial algunas de las obras maestras de Miguel Ángel. La escala monumental de los cuadros de Saville, su análisis profundo del cuerpo humano (y en especial del cuerpo femenino) y la querencia por aspectos como la mutilación o los estragos que causa la vida acerca la obra de la artista a la de los maestros de la época, en cuyas obras podemos identificar aspectos similares.
“Jenny Saville. Ancestors”. Galería Gagosian, Nueva York (2018)
En esta ocasión, las obras de Saville se mostraron en el espacio que la galería mantiene en la West 21st. De Nueva York. Las pinturas seleccionadas se caracterizan por representar el cuerpo humano, algo habitual en el trabajo de Saville, pero en este caso visto a través del prisma de la escultura y la pintura clásicas. Así, los enormes lienzos abarcan temas característicos de la religión cristiana y la mitología griega, siguiendo los pasos de grandes maestros renacentistas como Tiziano o Miguel Ángel.
Libros
“Jenny Saville”. Cheryl Butvan, Nicholas Cullinan. Publicado por Norton Museum of Art (2012).
En el año 2012 tuvo lugar la primera gran retrospectiva de la obra de Jenny Saville en los Estados Unidos. Organizada por el Norton Museum of Art, reunió una importante representación del trabajo de la pintora británica. Con motivo de la muestra se publicó esta completa biografía de Saville, acompañada de reproducciones de sus lienzos en alta calidad y con análisis críticos a cargo de Cheryl Butvan y Nicholas Cullinan. Los expertos comentan dos aspectos fundamentales de la obra de la artista: la presencia del feminismo en su representación del cuerpo y el tratamiento de la carne y la corporalidad a lo largo de la historia del arte.
“Jenny Saville: Oxyrhynchus”. John Elderfield. Rizzoli International Publications, 2015
El título de este libro fue también el nombre de una exposición organizada por la Galería Gagosian, responsable de varias muestras en solitario con obra de Jenny Saville. La palabra Oxyrhynchus designa a una Antigua ciudad de Egipto, fundada en el año 332 a.C., y que en la actualidad se considera uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo. La artista toma como punto de partida las distintas capas que fueron creando las civilizaciones en el mismo emplazamiento, descubiertas excavación tras excavación, y las traslada a su propia obra. El resultado es una serie de lienzos donde los cuerpos se superponen y crean imágenes perturbadoras, y al mismo tiempo familiares. El libro recopila imágenes de doce nuevas obras creadas con óleo, carboncillo y pastel sobre lienzo, y las acompaña de los textos de John Elderfield.
“Jenny Saville”. Richard Calvocoressi, Mark Stevens. Ed. Rizzoli, 2018
En el año 2005, la editorial Rizzoli publicó su primera monografía sobre la obra de Jenny Saville. Quince años más tarde vio la luz este completo volumen, el más exhaustivo y documentado hasta la fecha del trabajo de la artista británica. El libro incluye un gran número de láminas con imágenes de obras nunca antes publicadas, imprescindibles para comprender el arte de Saville, junto con la casi totalidad de las pinturas y los dibujos realizados durante toda su carrera artística. Probablemente, estamos ante un volumen fundamental para conocer la obra de Jenny Saville: un magnífico primer contacto con su trabajo, y una herramienta ideal para profundizar en él.
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- Escrito por Marta Sánchez
La obra de Georg Baselitz se revela hoy como una herramienta crucial para reconciliar al arte alemán con la identidad nacional, tras el desastre de la II Guerra Mundia. Al mismo tiempo, su trabajo en distintas disciplinas demuestra que siempre hay vida fuera de los movimientos artísticos “oficiales".
Arte que nace de la incertidumbre
Foto: Georg Baselitz en la Fondation Beyeler, 2018. Foto: Matthias Willi.
“Siempre empiezo con una idea. Pero a medida que trabajo, la pintura se hace con el poder. Entonces empieza la lucha entre la idea preconcebida… Y la pintura, que lucha por su vida”. . Lucha. Conflicto. Polémica. Monumentalidad. La figura y la obra de Georg Baselitz (Alemania, 1938) parecen marcadas por un constante enfrentamiento de fuerzas. Y en ocasiones, por el deseo o la necesidad de impactar. Baselitz nace en una época terrible y convulsa, en un país lanzado de cabeza hacia una guerra de proporciones devastadoras. Durante las primeras décadas del siglo XX, Alemania había vivido una década de esplendor artístico y cultural que pone a la nación a la cabeza de las vanguardias: son los años del expresionismo, el dadaísmo o la Bauhaus, movimientos que ni siquiera la I Guerra Mundial pudo detener. Baselitz vive su infancia y juventud en un país derrotado, que durante los años del nazismo ha visto como el arte más innovador era demonizado; los artistas, exiliados y perseguidos. Por otra parte, en la Alemania Oriental (su zona natal) las escuelas de arte abandonan los principios constructivistas para abrazar el realismo socialista. Frente al retroceso que suponen estos acontecimientos, la obra de Baselitz se reveló después como una herramienta crucial para reconciliar al arte alemán con la identidad nacional, que al tiempo demostró que hay vida fuera de los movimientos artísticos “oficiales”. Sus dibujos, pinturas y esculturas siguen un camino alternativo y personal, que parte de principios expresionistas para desarrollar una trayectoria única. Polémico como pocos, sus opiniones (muchas veces desafortunadas) no deberían empañar una obra de enorme calidad y relevancia que despierta auténticas pasiones.
'El coro del puente' (1983). En hirshhorn.si.edu
Berlín Oriental y Berlín Occidental: primeros años
A principios del año 1938 nace Hans-Georg Kern en el Estado de Sajonia, una zona ubicada en lo que más tarde se convertirá en la Alemania Oriental. Más adelante cambiará su apellido por Baselitz, sobrenombre extraído de su localidad natal, Deutschbaselitz. Su padre era profesor en una escuela, y la familia vivía en un piso situado sobre las aulas. Es en la biblioteca del edificio donde el futuro artista entra en contacto con el arte; concretamente, despiertan su atención los dibujos a lápiz realizados por artistas del siglo XIX. Inspirado por estas obras, durante sus años de colegio va entrenando su mano en el dibujo; pero no será hasta los años de adolescencia, en el instituto, cuando empieza a pintar. En 1950 la familia se muda a Kamens; es en esos días cuando Baselitz empieza a mostrar un claro interés por la pintura. Más adelante, sus futuras obras reflejarán recuerdos y vivencias de su juventud; es el caso de su primera obra invertida, ‘Der Wald auf dem Kopf’ (‘El bosque cabeza abajo’), inspirada en una copia en tamaño original del cuadro ‘Interludio durante una caza en el Bosque de Wermerdorf’, del pintor Ferdinand von Rayski.
‘El corazón’ (1964). En michaelwerner.com
Los primeros trabajos de Baselitz sobre el lienzo están claramente inspirados en los paisajistas del movimiento Neue Sachlichkeit o Nueva Objetividad, una escuela que rechazaba el Expresionismo imperante y se acercaba al realismo (con matices). A pesar de su interés y su talento, su solicitud de ingreso en la Academia de Arte de Dresde es rechazada. En 1956 se matricula en la Academia de Artes Visuales y Aplicadas de Weissensee, situada en Berlín Oriental, donde se forma bajo la tutela del pintor Herbert Behrens-Hangler. Su época en la escuela no dura mucho: tras dos trimestres asistiendo a clases es expulsado del centro. El motivo de su expulsión es su “inmadurez sociopolítica”, un motivo común para artistas que rechazaban abrazar el Realismo Socialista impuesto por el gobierno soviético. Georg Baselitz no duda en trasladarse al Berlín Occidental y matricularse en la Academia de Artes Visuales de Charlottenburg, donde entra en contacto con artistas de vanguardia de la talla de Malevich o Kandinsky.
‘El bosque cabeza abajo’ (1969). Museum Ludwig. En artribune.com
Héroes, expresionismo y anamorfosis
A finales de la década de los 50, Georg Kern decide cambiar su apellido por Baselitz en homenaje a su tierra natal. Son años de intensa creatividad, potenciada por los estímulos recibidos en la Academia y por el contacto con otros artistas. En sus obras de esa época ya se intuye su estilo personal, así como una serie de temáticas e intereses que permanecerán a lo largo de su trayectoria. Es cuando empieza a trabajar en retratos de personajes imaginarios, inspirados en los soldados que tras la II Guerra Mundial permanecieron destinados en su localidad. Las imágenes muestran trazos gruesos, llenos de energía, que convierten a los retratados en extrañas criaturas de aire caricaturesco. Así, Baselitz comienza su alejamiento de las corrientes realistas y abstractas más puras, trazando un camino propio que coexiste con ambas. Ya en los 60 continúa trabajando en sus primeras figuras de “héroes”, empleando un método que los expresionistas americanos llevarían hasta sus últimas consecuencias: la anamorfosis o representación monstruosas de las imágenes.
‘El hombre desnudo’ (1963). En hirshhorn.si.edu
Corre el año 1963 cuando se inaugural la primera exposición de Georg Baselitz. Sus lienzos no solo rompen con el ideal estético del arte, el realismo o las escuelas de vanguardia: también son claramente transgresores desde el punto de vista de la moral de la época. La muestra incluye obras como ‘Der Nackte Mann’ (El hombre desnudo), que son calificadas y denunciadas directamente como pornográficas. Lejos de retractarse, el artista prosigue en su investigación y experimenta con distintos temas e intereses; su pintura se aleja cada vez más de la representación de la realidad, algo que queda patente en su primera obra invertida: la ya citada ‘El bosque cabeza abajo’ (1969). Su interés queda ya centrado en “producir”, no en “reproducir”. En 1975, ya convertido en artista de referencia, se muda a Derneburg desde Berlín para trabajar como profesor de pintura en la Academia Estatal de Artes Visuales de Karlsruhe. Al mismo tiempo, continúa trabajando en obras que reflejan la situación de su país, Alemania, tras la guerra y el vértigo emocional y social desencadenado por esta. Sus herramientas: figuras grotescas o abandonadas, imágenes distorsionadas, colores poderosos y trazos bruscos y gruesos.
‘Dormitorio’ (1975). En bordercrossingsmag.com
El cambio de siglo. Esculturas y reinterpretaciones
‘Modelo para una escultura’ (1979-80). En washingtonspeaks.blogspot.com
Las figuras de los lienzos de Baselitz parecen querer escapar e invadir el espacio que les rodea. Su potencia de color y de trazo estalla y arrasa al espectador. El artista, consciente de esta vocación latente en su arte, en 1979 decide dar un paso más y empieza a realizar esculturas talladas en madera de gran envergadura. Las obras están en la misma línea que sus pinturas: son toscas, grandes, invasivas, provocadoras y potentes. Para crearlas, Baselitz emplea herramientas poco propias del arte: el uso de sierras y hachas le permite realizar piezas de carácter monumental, donde la marca del filo o los dientes queda visible. Su obra se aleja un paso más del Expresionismo y se acerca al art brut, una escuela con la que siempre se ha sentido identificado. Las piezas no renuncian al carácter polémico y político que impregna gran parte de su obra pictórica: cuando acude a representar a Alemania en la Bienal de Venecia de 1980, incluye en la selección de obras la pieza 'Modelo para una escultura'. La figura, de madera tallada, parece levantar el brazo reproduciendo el saludo nazi. En el año 2011, el Museo de Arte Moderno de la Villa de París dedicará una gran exposición a las esculturas en madera de Baselitz, con piezas tan importantes como sus célebres 'Mujeres de Dresde', inspiradas en las víctimas de los bombardeos de la II Guerra Mundial en Alemania.
'Mujeres de Dresde' (1989-90). En fondationbeleyer.ch
Los años 90 y el fin del siglo XX encuentran al artista en plena producción. A las pinturas y las esculturas se les unen proyectos escenográficos, como el realizado para la representación de 'Punch y Judy' en el Dutch Opera de Ámsterdam. También se celebran grandes muestras retrospectivas en reconocimiento de su carrera, como la organizada en el Guggenheim de Nueva York en el año 1995. Pero si hay algo en lo que Baselitz empieza a trabajar con fuerza es, sin duda, en la reinterpretación de su propia obra a través de la pintura: durante el nuevo milenio empieza a trabajar en sus series 'Remix', reinterpretaciones de obras suyas realizadas en los años 60 y 70. En una entrevista a un diario online español, el artista señalaba: “Escogí obras de diferentes épocas: una de los sesenta, otras de los setenta... Las tengo todavía en la cabeza. Y las he pintado de nuevo como las habría hecho yo hoy. Desde la posición del presente. Cambian totalmente, pero siguen siendo las mismas".
‘Freund 66 (Remix)’ (2008). En royalacademy.org.uk
Actualmente, Georg Baselitz sigue viviendo y trabajando en Alemania. Su obra ha ejercido y ejerce una potente influencia en corrientes como el Neo-Expresionismo, de las cuales él continúa manteniéndose al margen. Los grandes museos y galerías de todo el mundo (entre ellos, el Museo Guggenheim Bilbao y el Centro Pompidou de París) siguen programando retrospectivas de su obra o exposiciones de nuevas piezas, que a día de hoy atraen a cientos de miles de visitantes.
Exposiciones
Georg Baselitz: Remix Paintings. Gagosian, NY (2007)
“Cuando remezclas la música popular, cambias el ritmo o el sonido... Lo que yo hago es algo totalmente distinto. Llevo mucho tiempo pensando cómo llamar a lo que hago. Me gusta la palabra remix porque procede de la cultura joven. De lo que nunca pude escapar es de Alemania, y de ser alemán”. De estas declaraciones de Georg Baselitx se extrajo el nombre de la exposición organizada en 2007 por la Galería Gagosian de Nueva York, formada por una serie de pinturas creadas en los años inmediatamente anteriores por el artista. En ellas reinterpreta las facetas y obras más provocadoras de su trayectoria, realizando nuevas versiones e interpretaciones desde la experiencia aportada por los años y los cambios históricos.
Georg Baselitz: Farewell Bill. Gagosian, NY (2014)
De nuevo, en el año 2014 la galería Gagosian volvió a exponer una serie de pinturas 'remix' de Baselitz. En las nuevas obras, el artista decidió emplear la figuración como vehículo para la expresión artística máxima: el resultado es una serie de autorretratos, un nuevo enfoque en su persistente subversión el objeto o modelo reflejado. La serie 'Farewell Bill 'supuso una clara ruptura con sus anteriores pinturas ‘remix’, realizadas en la primera década de los 2000: un magnífico despliegue de, nuevas y vibrantes imágenes, en las que el pintor buscó la reafirmación a través del acto de pintar.
Georg Baselitz. Los Heroes. Guggenheim Bilbao (2017 )
En 2017 el Museo Guggenheim Bilbao acogió esta exposición, organizada por el propio museo junto con el Moderna Museet de Estocolmo y el Palazzo delle Esposizioni de Roma y que se pudo ver en las sedes de las tres exposiciones. La selección incluía pinturas con representaciones de “héroes” vulnerables, losers y fracasados reinterpretados por Georg Baselitz entre 1965 y 1966. Un total de 60 lienzos, dibujos y bocetos con figuras a gran escala, que desprendían energía y desafiaban la contemplación del espectador.
Darkness Goldness. White Cube. Londres (2020)
El tema elegido por Georg Baselitz para esta serie de pinturas, la mano humana, le sirve al artista para investigar sobre la silueta icónica de las manos y su simbolismo en las distintas culturas. Mediante varios lienzos, dibujos y esculturas en relieve, la serie establece un diálogo a tres bandas que recorre la historia de la interpretación de la mano, desde la época prehistórica a la actualidad. Las obras de Baselitz se inspiran en el arte rupestre o las representaciones anatómicas, pero también en los cuadros de Albrecht Dürer y Egon Schiele, quienes centraron su atención en distintas ocasiones en la mano humana.
Georg Baselitz: la retrospective. Centro Pompidou, París (2021-22)
La primera gran exposición de Georg Baselitz en el Pompidou de París se inauguró a finales del año 2021. La muestra reunió una enorme selección de obras realizadas a lo largo de seis décadas de trayectoria artística. Desde los primeros dibujos, hasta los 'Héroes' que se pudieron admirar en el Museo Guggenheim Bilbao; desde el 'Pandemonium' de los 60, hasta las obras con técnicas mixtas en constante evolución de los últimos años. La exposición supuso una magnífica oportunidad para conocer a fondo la obra de un artista inclasificable, poderosamente influyente y siempre ajeno a modas o tendencias.
Georg Baselitz: Archinto. Museo di Palazzo Grimani, Venecia (2012-22)
El Museo del Palazzo Grimani se convirtió para la ocasión en una sede excepcional donde reunir las últimas pinturas y esculturas de Georg Baselitz. Doce de las obras fueron realizadas expresamente por el artista para la Sala del Portego, donde una vez permanecieron expuestos varios retratos de la familia Grimani. La muestra supuso para Baselitz la oportunidad de homenajear a la ciudad de Venecia y a su rica tradición artística, conservada por el artista a través de las técnicas pictóricas tradicionales, y desafiada al mismo tiempo por su trazo expresionista y libre.
Libros
'Deconstructing Memory'. Richard Calvocoressi. Ed. Thames and Hudson Ltd, 2021
El libro ‘Deconstruyendo la Memoria’ traza un seguimiento de la evolución del estilo de Georg Baselitz, desde sus primeros trabajos hasta las últimas creaciones. El escritor, comisario y ensayista de arte Richad Calvocoressi realiza en sus páginas una estructuración magistral de la narrativa cronológica, que ayuda al lector a valorar el trabajo del artista a través de los eventos más importantes de su vida. Muy especialmente, de los acontecimientos históricos que vivió en persona mientras desarrollaba una carrera artística realmente única. Un libro imprescindible para conocer al artista y su obra, con más de 400 reproducciones de alta calidad.
'Georg Baselitz'. Hans Werner Holzwarth. Edición limitada, numerada y firmada por el artista. Editorial Taschen, 2022
Otra monografía completa y espectacular, en este caso una edición de lujo creada por la editorial Taschen y firmada por el artista. Además de las más de 400 imágenes de sus obras, las páginas del libro reproducen planos de las instalaciones creadas por Baselitz en los últimos tiempos. Las ilustraciones se acompañan de una serie de escritos que abordan los temas desde distintos puntos de vista, por parte de una cuidada selección de expertos y críticos de arte. Un libro que también es una obra de arte y una pieza de colección, pensado para amantes del hecho artístico y de la obra de Georg Baselitz.
'Georg Baselitz: The Heroes'. Max Hollein. Editorial Hirmer Verlag, 2016
Los años de formación artística de Georg Baselitz transcurrieron en Alemania Occidental, donde la potencia de su trabajo se centró en cuestionar la compleja identidad nacional de su país. Entre 1965 y 1966 creó una serie de obras hoy consideradas maestras, dentro de sus series 'Héroes' y 'Nuevos Tipos'. El libro Georg Baselitz: The Heroes reproduce las pinturas pertenecientes a la primera serie, a todo color y con todo lujo de detalle, acompañadas de textos que profundizan en el estilo y el contexto histórico. La serie constituye un compendio demoledor de figuras agotadas, contradictorias y atormentadas, vestidas con harapos y con una enorme energía: una poderosa formulación de la postura del artista en relación con la sociedad.
- Georg Baselitz: Biografía, Obras y Exposiciones - - Alejandra de Argos -