Synchronia convierte Miami en un museo de arte digital a cielo abierto
Durante 60 días, una red sincronizada de pantallas publicitarias mostrará al mismo tiempo la obra de siete artistas digitales hispanos por toda la ciudad. El proyecto, dirigido por la gestora cultural Sara Zaldívar, nace al calor del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

‘Ripple’, de Daniel Canogar, en una de las pantallas de la ciudad. Imágenes: Cortesía de Synchronia: Open Sky Museum
Cada día, durante unos minutos, las pantallas publicitarias de Miami dejarán de vender. En ese paréntesis dejarán de anunciar coches, hoteles o comida rápida para mostrar, todas a la vez, la misma imagen: la obra de un artista. Ese gesto simultáneo, repetido a diario entre el 12 de octubre y el 15 de diciembre de 2026, es la idea que sostiene Synchronia: Open Sky Museum, un proyecto que convierte la ciudad entera en una sala de exposiciones a cielo abierto.
El objetivo no es sorprender, sino generar un momento compartido: miles de personas contemplando la misma imagen al mismo tiempo. La red abarca las pantallas digitales repartidas por todo el municipio -Miami Dade College colabora mapeándolas una a una- y muestra el trabajo de siete creadores hispanos: Daniel Canogar, Pilar Zeta, Solimán López, Andrés Reisinger, Glenda León, Fabiola Larios y Alfredo Salazar-Caro.
El motivo de la convocatoria es la celebración de AMERICA250, el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, y en concreto su plataforma A Hispanic Vision. Synchronia está organizado por el Global Hispanic Council y cuenta con el apoyo de la Spain-US Chamber of Commerce, Acción Cultural Española (AC/E) y Miami Dade College.
«La identidad hispana en Estados Unidos construye así un nuevo relato a través de la obra de artistas de ambos lados del océano», explica Sara Zaldívar, directora del proyecto. «Es mucho más que un proyecto de arte digital: es una invitación a detenernos, mirar la ciudad con otros ojos y reconocer cómo las distintas contribuciones culturales han ayudado a construir Estados Unidos».
La ciudad como sala de exposiciones

‘Celeste Hispania’, de Solimán López, la pieza que ocupará la Mother Screen
La elección de Miami no es casual: diversidad, creatividad, innovación y una conexión extraordinaria con el mundo hispano en una ciudad construida mirando hacia el futuro. Pero Synchronia no se agota en las pantallas de la calle. El proyecto se despliega en una segunda dimensión física, un gran espacio expositivo situado en el Bicentennial Park, junto al Pérez Art Museum y al Frost Museum of Science, donde siete instalaciones principales permiten contemplar íntegramente las obras.
Todo el sistema se articula simbólicamente desde la Freedom Tower, cuya pantalla principal actúa como Mother Screen, el corazón visual del proyecto. La primera activación tendrá lugar el 12 de octubre, con la presentación pública de Synchronia y la puesta en marcha de esa pantalla. Las siete instalaciones del Bicentennial Park se inaugurarán el 19 de noviembre con la presencia de los artistas y, durante casi un mes, acogerán actividades gastronómicas, musicales y audiovisuales, además de un programa de charlas en el Pérez Art Museum que coincidirá con Art Basel Miami Beach.
Siete miradas, siete lenguajes

‘Mundo político’, de Glenda León
Proceden de distintos países, pertenecen a distintas generaciones y manejan lenguajes creativos que poco tienen que ver entre sí. Ahí reside buena parte de la riqueza del proyecto. «Synchronia no busca una única interpretación», aclara Zaldívar, «queremos reunir voces diversas que, juntas, construyen un relato mucho más amplio». Cada creador ha recibido plena libertad para desarrollar su propuesta.
Daniel Canogar (Madrid, 1964), académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 2024, presenta Ripple, un algoritmo que combina fotografías y vídeos que recorren 250 años de relaciones entre España y Estados Unidos: una suerte de tapiz digital que nunca se repite. Andrés Reisinger (Buenos Aires, 1990) firma Arcadia, una pieza sobre la alienación contemporánea y la necesidad de reconectar con el cuerpo y la naturaleza. Y la cubana Glenda León (La Habana, 1976) lleva a las pantallas Mundo político, un vídeo sobre la polarización en el que las imágenes se desplazan primero hacia la izquierda y después hacia la derecha hasta llevar al absurdo los extremos ideológicos.

‘Casa es un idioma’, de Fabiola Larios
Solimán López (Burgos, 1981) es el encargado de la Mother Screen: Celeste Hispania funde los cielos de distintas ciudades en una cartografía visual construida con datos de luz, humedad y contaminación. Fabiola Larios (Tampico, 1986) presenta Casa es un idioma, un vídeo en bucle inspirado en los viajes por carretera de la frontera entre México y Estados Unidos, donde señales, moteles y gasolineras alternan inglés, español y spanglish. Pilar Zeta (Buenos Aires, 1986) levanta un altar geométrico simétrico reflejado en el agua, y Alfredo Salazar-Caro (Ciudad de México, 1989) propone en SilvaExMachina un retrato abstracto construido con objetos de las culturas mexicana, española y estadounidense.
Zaldívar insiste en que el proyecto no pretende corregir nada: «Synchronia no busca explicar la historia de los hispanos, ni revisarla ni reescribirla, solo completarla». Y subraya la ventaja del formato elegido: el arte digital permite hablar simultáneamente a millones de personas y acerca la obra a quienes, normalmente, no entrarían en un museo.
‘Synchronia: Open Sky Museum’. Del 12 de octubre al 15 de diciembre de 2026. Miami (Estados Unidos)






