
Frida Kahlo: la obra soy yo
La exposición con la que la Tate Modern celebra a la icónica e influyente artista mexicana recupera un fenómeno en torno a su figura que, en realidad, nunca se fue: la fridamanía.

La exposición con la que la Tate Modern celebra a la icónica e influyente artista mexicana recupera un fenómeno en torno a su figura que, en realidad, nunca se fue: la fridamanía.

Con motivo de la exposición que ha acogido la bucólica ciudad de Toulouse del artista valenciano, celebramos la figura del pintor que mejor supo captar la luz y el instante a orillas del Mediterráneo.

Madrid acoge una de las exposiciones más interesantes de este verano: una retrospectiva sobre Bárbara Allende Gil de Biedma, más conocida como Ouka Leele, y otros artistas de su generación con quienes conformó el vibrante tejido artístico de la capital en los 80.

El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles ha dedicado una gran exposición a Parténope, la sirena que según la leyenda fundó la ciudad: cerca de 250 obras, del siglo VIII a. C. hasta hoy, recorrieron la metamorfosis de estas criaturas legendarias, de temibles mujeres pájaro a seductoras con cola de pez. Un viaje por el mito desde el canto que Odiseo escuchó atado al mástil hasta la Sirenita de Walt Disney.

El templo más antiguo del planeta se levantó hace 12000 años en el sureste de Anatolia, mucho antes que la rueda, la agricultura o las pirámides. Descubierto en 1994 por el arqueólogo alemán Klaus Schmidt, Göbekli Tepe reúne pilares monumentales en forma de T cubiertos de animales tallados que obligan a repensar el origen de nuestras primeras civilizaciones. Sus hallazgos se muestran ahora en la James Simon Gallery de Berlín.

La Catedral de Burgos acoge Picasso. Raíces bíblicas, la primera exposición monográfica del artista en una catedral española. Cuarenta y cuatro obras procedentes en su mayoría de la colección de su nieto Bernard Ruiz-Picasso revelan cómo Pablo Picasso (Málaga, 1881 – Mougins, 1973), aun declarándose ateo, nunca dejó de dialogar con la iconografía cristiana que heredó de su infancia española.

El museo Victoria & Albert de Londres dedica una gran retrospectiva a Elsa Schiaparelli (Roma, 1890 – París, 1973), la aristócrata italiana que convirtió la moda en arte. Nutrida por el surrealismo y por sus colaboraciones con Dalí, Cocteau y Man Ray, creó un lenguaje propio que abofeteó al París de los años treinta y transformó para siempre la relación entre vestido y vanguardia.

El Museo de Orsay celebra su 40 aniversario con una gran muestra dedicada a los años más luminosos de Renoir, los que van de 1865 a 1885. Cincuenta pinturas reúnen el universo del placer, el amor y la convivencia humana que el pintor construyó antes de su crisis impresionista, una declaración a favor de la modernidad feliz.

La Tate Britain reúne por primera vez en una gran exposición conjunta a los dos gigantes del paisajismo romántico inglés: John Constable y J.M.W. Turner, rivales y admiradores mutuos cuya rivalidad en las salas de la Royal Academy definió la pintura de paisaje del siglo XIX. Una muestra imprescindible para entender cómo dos visiones opuestas del mundo natural alumbraron la modernidad.
En la Venecia de comienzos del siglo XVI, Vittore Carpaccio creó un universo visual donde lo sagrado y lo cotidiano se entrelazan. Su obra La preparación de la tumba de Cristo refleja la riqueza simbólica, el detalle narrativo y la imaginación de una ciudad abierta al mundo.