Alejandra de Argos por Elena Cue

George Steiner conversa con Antoine Spire sobre “La barbarie de la ignorancia”

Comparte
FaceBook
  Twitter

En febrero de 2020 fallecía en Cambridge George Steiner, uno de los grandes pensadores, filósofos y ensayistas de los siglos XX y XXI. La reedición de este libro, donde conversa con el periodista Antoine Spire en 1997, nos permite recuperar su voz siempre joven y sus controvertidas (y fundamentadas) opiniones.

barbarie ignorancia steiner 

Cubierta de “La barbarie de la ignorancia”. George Steiner y Antoine Spire. 2020. Editorial Alfabeto.

 

George Steiner es una de las voces más influyentes del pensamiento de finales del siglo XX y principios del XXI. Fallecido en 2020 a los 90 años de edad, su figura permanece en el recuerdo por sus poderosos análisis de la historia y de la sociedad europeas. Siempre bajo un punto de vista personal, fundamentado y polémico (y refrescante, en cualquier caso), en 1997 mantuvo una conversación radiofónica con el prestigioso periodista francés Antoine Spire. Del diálogo surgió el libro La barbarie de la ignorancia, que la editorial Alfabeto tuvo el acierto de reeditar en español con motivo del fallecimiento del filósofo y ensayista. En el prólogo, Spire no duda en constatar la naturaleza conflictiva de su relación previa con Steiner: así, define sus encuentros en France Culture como “conflictivos y duros”, y señala que en determinado momento pensó que el erudito iba a cortar cualquier relación con él por sus diferencias de opiniones. Por el contrario, Steiner le demostró a Spire algo que el periodista interioriza en las primeras páginas del libro: a “respetar un pensamiento que no me resultaba familiar y a hallar en él, además de los puntos de discrepancia irreconciliables, una construcción desesperada pero innegablemente seductora”.  

george steiner la tercera

Foto de George Steiner en elcultural.com

 

Foto de George Steiner en elcultural.com El libro se estructura en once capítulos donde la conversación fluye como un río, en los que Steiner se revela provocador, sabio, polémico, elitista, pesimista y arrollador. En el primer capítulo habla con Spire sobre la importancia de la lengua, de los idiomas; sobre la necesidad de conocerlos y quererlos para comprender al otro. “Cada lengua es una ventana a otro mundo, a otro paisaje, a otra estructura de valores humanos”. También repasa su infancia en París, a donde su familia se mudó en 1924 como consecuencia del temor de su padre (totalmente fundamentado, como se demostraría) ante al ascenso del antisemitismo. El libro ofrece una fascinante visión de algunos de los acontecimientos más terribles del siglo XX, desde el punto de vista de la cultura. Una visión que se puede compartir, o no; pero que siempre resulta interesante. Steiner y Spire tocan todo tipo de temas, desde la presencia/muerte de Dios hasta (incluso) el heavy metal y el rap, expresiones culturales que repudia sin tapujos. Elitista e incómodo, divertido y culto, escéptico y tolerante, George Steiner sigue siendo un pensador que ayuda a los demás precisamente a eso: a pensar. Se coincida o no con su punto de vista moral, siempre es un placer descubrir la brillantez de su pensamiento y disfrutar de la energía demoledora que una juventud que conservó hasta la muerte.