Siete maneras de arder por Alejandra Cortina

Peter Doig: biografía, obras y exposiciones

Escrito por Clelia
Publicado: 15 Junio 2014

 

Era el verano de 2013 cuando el artista escocés Peter Doig regresaba a su tierra natal como un hijo pródigo. La National Galleries of Scotland realizaba una exposición retrospectiva del artista llamada No Foreign Lands (No hay tierras extrañas). Era la primera vez que exponía en su ciudad de origen. Con este título parecían querer explicar la esencia y el corazón del pintor así como su obra, ya que Peter Doig, nacido en Edimburgo en 1959, había dejado pronto su ciudad para ejercer de nómada por distintos lugares del mundo.

 

 

Peter Doig

 imagen: Peter Doig en la National Gallery de Escocia, disponible en http://www.telegraph.co.uk, Julio 2013

 

En 1962 se trasladó con su familia a la isla que le acogería definitivamente años más tarde, Trinidad, abandonándola a los pocos años para vivir en Canadá. Este cambio fue el origen de una serie de obras realizadas posteriormente, en los años noventa, en las que Doig presentó aquellos paisajes invernales y nevados de su infancia y juventud, como en White Creep. Más adelante, en 1979, su inquietud le llevó de nuevo a Gran Bretaña y, en Londrés, estudió Bellas Artes en la St Martin’s School of Arts y en la Chelsea School of Arts. ¿Fue aquí cuando se enamoró de pintores como Edward Hopper, Paul Gauguin o Edvard Munch?

Los críticos y estudiosos no le llaman «nómada» por capricho. En los años ochenta regresa de nuevo a Canadá, concretamente a Montreal, a sus paisajes nevados, a sus enormes lagos de aguas quietas en los que flotan canoas, algunas con personas solitarias que parecen estar ajenas a todo lo que pasa a su alrededor. Fue uno de estos temas, Canoa blanca, la que años más tarde, en 2007, le convirtió en toda una celebridad al ser subastada por casi diez millones de dólares, un auténtico récord para un artista europeo vivo.

 

Peter Doig- White Canoe

 imagen: Canoa Blanca 1990-91, disponible en http://www.saatchigallery.com/, 2015

 

Sin embargo, para alguien que había decidido alejarse de toda la parafernalia del comercio de arte, esto suponía un serio problema a la hora de crear. Según un artículo del New York Times, el pintor decidió no vender más sus obras al coleccionista Charles Saatchi, responsable de esta venta: «Estaba muy nervioso después de la venta. (…) La gente hablaría más del precio de la obra que del propio trabajo. Además me hacía más difícil pintar. Me preguntaba, ¿por qué lo hago? ¿Estoy haciendo más ricos a los ricos?»
A pesar de estos miedos, el artista ya había sido reconocido por la crítica como uno de los grandes pintores contemporáneos del siglo XX. Fue nominado al premio Turner en 1994 y, ese mismo año, recibiría el premio Elliette von Karajan, además de convertirse, en 1995, en el comisario de la Tate Gallery de Londres.

Durante estos años, uno de sus trabajos más conocido y valorado fue la serie de pinturas basada en uno de los edificios del arquitecto suizo Le Cobursier, Unité d’Habitation, en el que trataba de reflejar su preocupación por la relación de la naturaleza con la obra del hombre. Después de fotografiarlo a placer, plasmó en grandes lienzos el fuerte contraste entre aquel sobrio edificio de hormigón y la vegetación que parecía engullirlo, en medio de trazos impresionistas azules, rojos y amarillos.

 

Peter Doig-the architects home in the ravine

 imagen: La Casa del Arquitecto en el Barranco 1991, disponible en http://www.saatchigallery.com

 

Esta relación con la naturaleza, con el entorno en el que vive, se hizo especialmente importante cuando decidió establecerse de nuevo en la isla de Trinidad, en 2002. En Puerto España abrió su taller de pintura y, otra vez cámara en mano, se empapó de los paisajes y de los habitantes. La cámara, las postales o los recortes de periódico se habían convertido en sus más fieles aliados a la hora de conservar en la memoria todo lo que veía y, a partir de ellos, creaba sus cuadros ya dentro del taller, no en una creación fotorrealista, sino impresionista y abstracta.

En esta etapa, retrató sobre todo una naturaleza salvaje, con gran influencia de Gauguin, en la que se cuela de vez en cuando algún personaje solitario, dibujado de forma esquemática, en medio de los fuertes colores llenos de vida del paisaje.

 

Peter Doig- Pelican

 Imagen: Pelicano (Ciervo) (2003), disponible en http://peterdoig.mbam.qc.ca/

 

Cómo él mismo reconocía, trataba de homenajear a sus pintores favoritos, pero sin que sus obras fuesen simplemente exóticas o representaran un mundo idílico y primitivo, sino con una visión propia de ese mundo que lo rodeaba, un mundo que se transformaba según el momento y el observador. Muchos estudiosos han hablado del carácter onírico y misterioso de algunos de sus cuadros y de la contradicción y la paradoja que encerraban: si en un primer vistazo parecen accesibles y cercanas, después se van convirtiendo en algo mágico y misterioso.

Han sido muchas las exposiciones que se han hecho a lo largo de los años sobre la obra de Peter DoigEn 2005, siendo profesor de la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, tuvo lugar una exposición en la Pinakothek der Moderner de Munich sobre su obra, donde destacaba, entre otras imágenes, la de un viejo roquero que miraba de frente a los visitantes, sentado en una pequeña barca, en la composición llamada One hundred years ego.

  

Peter Doig-Barca Roja

 Imagen: Hace 100 años (2001), disponible en http://peterdoig.mbam.qc.ca/

 

Más tarde, en 2008, la Tate Gallery de Londres expuso dos décadas de creación del artista, con más de cincuenta pinturas al óleo y trabajos sobre papel y en la que mostraba a un Peter Doig pintor de sueños y de mundos alternativos, llenos de fantasía combinada con recuerdos e imágenes de su memoria. Después, tuvieron lugar las muestras del Musée d’Art moderne de la Ville de Paris y de la Contemporary Fine Arts de Berlín, hasta regresar a su ciudad natal con la exposición ya mencionada, No hay tierras extrañas, que se trasladaría después a la Montreal Museum of Fine Arts, a principios de 2014, destacando en ella sobre todo la muestra de cuarenta carteles de películas que Doig pintó para las sesiones de cine del studio filmclub, instalado en su propio taller.

 

 Peter Doig - Ski Jacket    Peter Doig-Blotter

Peter Doin Burning Skies

 

 

Peter Doig: biografía, obras y exposiciones

Escrito por Clelia
Publicado: 15 Junio 2014

Peter Doig, avezado pintor de origen escocés, nació en el año 1959, en la ciudad de Edimburgo. En la actualidad es uno de los más destacados y cotizados de su generación. En su temprana infancia se trasladó con su familia a vivir en Trinidad y Tobago y en 1966 se establecieron en Canadá. Años más tarde, en 1979, volvió a Reino Unido donde se centrarían sus estudios, primero en Wimbledon School of Art, más tarde en Saint Martin in The Fields y por ultimo en Chelsea School of Art, donde obtuvo un master.

 

Peter Doig

 

Su vocación hizo que regresara a Trinidad en al año 2002, allí, cerca del Puerto de España, abrió su propio estudio de arte. Desde entonces su carrera y su obra no han hecho más que prosperar. En aquella época dividía su tiempo viajando entre Londres, Nueva York y la prestigiosa Kunstakademie Düsseldorf en Alemania, que tuvo el honor de contar con él en su claustro. Basando muchas veces su trabajo en fotografías y películas, la obra de Peter Doig mantiene un perfecto equilibrio entre la figuración y la abstracción. Su temática creativa es muy amplia, no puede dejar de apreciarse en ella la influencia de los paisajes canadienses, ni los gustos recreativos propios del autor.

Su obra más famosa “White Canoe” (Canoa blanca),  alcanzó la cifra de 11.3 millones de dólares, convirtiéndose en la pintura  mejor pagada a un artista europeo en vida.

 

Peter Doig- White Canoe

 

Es dificil ignorar la influencia de pintores como Monet y Munch en su obra, donde se pueden advertir los rasgos que han dejado en ella el impresionismo, postimpresionismo y expresionismo pictórico. A pesar del paso del tiempo, su obra se recrea en los recuerdos de su infancia que transmite con franco sentimiento después de haber sido madurados tras largos períodos de necesaria pausa. En 2008 la galería Tate Britain que cuenta con la colección de pinturas más grande de Londres, expone una retrospectiva de sus lienzos que incluye 50 pinturas al óleo y otros trabajos sobre papel, producto de sus últimos 20 años de trabajo, que forman parte tanto de colecciones privadas como públicas. La muestra «No Foreign Lands», se expuso en las Galerías Nacionales de Escocia, contando con una selección de su obra más representativa.

Peter Doig refleja en sus cuadros lo más profundo de su alma de artista, siendo ésta la premisa que domina sus composiciones y se convierte en su filosofía.

El artista hace suya la frase del Robert L. Stevenson «No hay tierras extrañas. El extraño es el viajero”, poniendo de manifiesto su sorpresa ante la belleza del paisaje aunque haya formado parte de su entorno. Se maravilla ante lo que observa, como el turista que recorre por primera vez un sitio y lo plasma en el lienzo.

 

Peter Doig- Pelican

 
En reiteradas ocasiones retrató a personajes que se encontraban en solitario inmersos en la naturaleza más salvaje, un claro ejemplo de ello es su cuadro “Barca roja”, donde destacan la fuerza de los colores del paisaje y las formas tan estructuradas de las figuras. Su estilo foto realista permite clasificar su trabajo en “obras blancas”, tal como lo agrupan algunas galerías y “obras oscuras”, entre las cuales se cuenta indudablemente la Unité d´habitation de Le Corbusier, donde pasó una época de su vida. Refleja en ella los personajes autóctonos, la naturaleza casi salvaje de los lugares que fueron escenario de su vida siempre utilizando colores vivos que dan fuerza a las imágenes.

 

Peter Doig-Barca Roja

Su obra se ha convertido en un homenaje a los pintores que admira; Edward Hopper, Paul Gauguin y especialmente Edvard Munch, como él mismo admite.

En el año 2013 Doig fue protagonista de cifras que alcanzaron el record en venta de arte, junto al neoyorquino Jean-Michel Basquiat y a Jeff Koons. Su obra “The Architect’s Home in the Ravine”, consiguió 2,7 millones de euros más que el lienzo más caro de Dalí, rematada en Christie’s. Sus creaciones nunca defraudan, posicionándose entre las que obtienen niveles más altos de ventas en el mundo.

 

Peter Doig-the architects home in the ravine

 

Su forma de pintar según el famoso crítico de arte Adrian Searle, es “un bricolaje” de fuentes, influencias y estilos, una sí­ntesis de imaginerí­a popular, de lo autobiográfico y lo fantástico, a todo lo cual llega aquél de modo intuitivo y mediante una especie de ósmosis”.

Indudablemente, Peter Doig es un artista que intuye lo que pinta y reflexiona ocupando más tiempo en ello que en la ejecución física de su creación. Reconoce en varias entrevistas ser un romántico que deja ver su tristeza y extrañeza de otro mundo.

Su propuesta artística se basa en la fantasía pero de la mano de la realidad, puestas ambas de manifiesto en sus cuadros, siempre con un deje de nostalgia. Piensa en los paisajes como en una bella metáfora de su vida interior haciéndola creíble al plasmarla en el lienzo y se refiere a sus obras diciendo que: “cada cuadro es una idea. Cada pintura es el resultado de un proceso. El arte conceptual sólo elimina los placeres de mirar – de color y belleza, cosas así”.

Entre el 7 de febrero y el 14 de abril de este año, su obra más reciente estuvo expuesta en el Montreal Museum of Fine Arts.

 

 Peter Doig - Ski Jacket    Peter Doig-Blotter

Peter Doin Burning Skies